Consultoría de procesos de negocio para empresas que han crecido más rápido que su forma de trabajar. Medimos dónde se van las horas —tareas duplicadas, esperas, errores que hay que corregir— y rediseñamos el trabajo para recuperarlas, antes de gastar en software.
Automatizar un proceso mal diseñado solo hace que el error ocurra más rápido. Ordenamos antes de digitalizar.
Lo que funcionaba con diez personas ya no funciona con cuarenta. La información se pierde entre departamentos.
Vas a cambiar de software y quieres llegar con los procesos definidos, no descubrirlos a mitad de implantación.
Hay tareas que solo sabe hacer una persona y nadie las ha documentado. Un riesgo para la continuidad del negocio.
Cuatro fases, con la medición al principio y al final. Entregables que tu equipo puede usar al día siguiente.
Entrevistas con cada área, revisión de documentos y sistemas, y observación del trabajo real.
Procesos actuales con tiempos, horas al año y errores: lo que cuesta hoy trabajar así.
Proceso objetivo con las horas que recupera, mejoras rápidas y hoja de ruta priorizada por impacto.
Acompañamos el cambio: procedimientos, formación, ajustes de herramientas y medición de resultados.
Situación actual y propuesta, en un formato editable que tu equipo puede mantener.
Acciones priorizadas, con responsables, esfuerzo estimado y orden de implantación.
Horas, errores y tiempos de cada proceso antes y después, más los procedimientos para mantenerlo. Para decidir con datos qué automatizar.
Para quien tenga que validar el método: notaciones, marcos de trabajo y software con los que trabajamos.
Es un servicio para entender cómo funciona de verdad tu empresa (quién hace qué, con qué herramientas y en qué orden), detectar dónde se pierde tiempo o se cometen errores y rediseñar los procesos para que sean más simples, medibles y fáciles de digitalizar.
Lo medimos en tu caso: horas al año dedicadas a cada proceso, errores y tiempo de respuesta, antes y después del cambio. Muchas mejoras no cuestan dinero —quitar pasos, aclarar responsables, configurar bien lo que ya tenéis— y se notan en pocas semanas.
Sí. La consultoría de procesos es un servicio independiente. Muchas mejoras no necesitan IA: basta con eliminar pasos, aclarar responsables o configurar bien el software que ya tenéis.
Depende del número de áreas y procesos. Acotamos el alcance en la primera conversación y te damos un calendario cerrado antes de empezar.
Solo si hace falta. A menudo el problema no es la herramienta sino cómo se usa. No cobramos comisiones de fabricantes, así que la recomendación es neutral.
Si quieres, sí: configuramos herramientas, automatizamos con IA o sin ella, y desarrollamos software a medida cuando lo estándar no encaja. También puedes implantarlo con tu equipo siguiendo la hoja de ruta.
El programa incluía un servicio de asesoramiento en procesos de negocio, pero su convocatoria cerró el 31 de marzo de 2025. Si tu empresa ya tiene un acuerdo firmado, revisamos contigo si tu proyecto encaja; si no, hacemos la consultoría sin bono.